entrevista: bernat lliteras, jurado audiovisual de start guzzo

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Así define Bernat el universo Guzzo: “Guzzo es intensidad, sudor, improvisación, carácter, impulso, ímpetu, vísceras, contraste, acción, convicción y elegancia en malos tiempos”. Y, ¿sabéis lo mejor de todo?: que no se nos ocurre una descripción mejor que lo defina mejor a él mismo. Bernat Lliteras es el jurado audiovisual de START GUZZO, una figura que arriesga, que improvisa, que desata, que intuye y que lo saca todo a través de imágenes salpicadas de humor, ironía y una elegancia, la suya, innata.

Eres uno de los miembros del jurado en el concurso START GUZZO, en el apartado audiovisual. Cuéntanos de forma muy resumida cómo surgió en ti la pasión por ese mundo. Creo que mi pasión por el audiovisual tiene sus orígenes en los entrañables doblajes del cine que veía muy de pequeño medio dormido las tardes de sábado en televisión española. Algunos años después esa pasión cogió forma con el cine familiar de aventuras de los 80 y finalmente tomé consciencia de ella con las excelentes clases del tipificado único-profesor-que-mola de la facultad. En mi caso, Fernando de Felipe.

Tus obras tienen siempre un sentido del humor afilado, un sello propio que tratas de una forma muy especial, ¿crees que si bien la letra con sangre entra, para mensaje publicitario mejor la máxima dosis de humor y sarcasmo? El humor es terrorismo más o menos legal y gracias a él se puede conseguir mucho.

¿Qué es lo que debe tener una producción audiovisual para que te llegue? Cuáles son los tres ingredientes básicos que debe combinar de forma equilibrada una pieza? (así, con este apunte damos una pista a los participantes del concurso ☺ Valoro las producciones valientes, personales, viscerales, únicas e inteligentes.

Vídeos musicales, piezas publicitarias y experimentos varios como Boomerang Pizza, ¿cuándo te lo has pasado especialmente bien realizando alguno de tus proyectos? ¿Alguno que recuerdes por encima de otros? Tengo muy buenos recuerdos del año que estuvimos produciendo Toon Toon para televisión: éramos muy jóvenes, para muchos se trataba de nuestro primer proyecto profesional y sentíamos una responsabilidad pública en el momento más punk de nuestras vidas. Le pusimos una pasión desmedida, currábamos día y noche, muy fumados, y por más que nos esforzáramos, no había manera: tras cada programa, se nos citaba en el gran despacho de dirección para cantarnos las cuarenta. Toon Toon fue una excepción dentro de la televisión.

¿En qué momento de tu carrera artística te encuentras ahora? Dirigiendo creativamente mi propia productora y realizando campañas para importantes marcas como las de Banco Sabadell o Solvia. Es parte de un plan para formar parte de la primera división del sector, un momento de aprendizaje, profesionalización y posicionamiento pero no es el fin de nada: todo está cambiando a gran velocidad y el monstruo de lo nuevo está a la vuelta de la esquina.

Comentabas el otro día que va llegando el momento de hacer algo personal, algo muy propio, ¿qué ideas tienes en mente? Tengo decenas de tejados y ninguna casa, tengo grandes escenas de ninguna película, tengo el tono y la estética pero ninguna idea. Es un proyecto en el que empiezo a trabajar por la noche cuando cierro los ojos para dormir. Avanzo a paso de tortuga pero confío en enfadarme algún día y poder dedicarle entonces el cariño que merece.

Echando la vista atrás, ¿de qué te sientes especialmente orgulloso de tu carrera? Me siento orgulloso de haber sabido encontrar en cada momento un medio a través del cual compartir mis ideas: 4 números de un fanzine anarco-escolar, el álbum de una banda indie-psicodélica, un par de ediciones de un antifestival benéfico o 15 años de una productora audiovisual.

¿De qué te arrepientes? Algunas mañanas de resaca me arrepiento de no haberme centrado en un único asunto, de no haber canalizado todos los esfuerzos bajo un único objetivo, de no haber capitalizado el esfuerzo, de no haber crecido en una sola dirección, de no haber dado una imagen sólida y consolidada de algo.

Para acabar: ¿Qué te inspira GUZZO, como casa abierta al arte, la música negra y el placer de la gastronomía? Guzzo es intensidad, sudor, improvisación, carácter, impulso, ímpetu, vísceras, contraste, acción, convicción y elegancia en malos tiempos.

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Eva Villazala

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